En la actualidad, mantener ambientes higiénicos y libres de gérmenes es una prioridad tanto en hogares como en instituciones. Los desinfectantes son aliados indispensables para eliminar bacterias, virus y hongos que pueden afectar la salud de las personas. En este artículo te presentamos los mejores tipos de desinfectantes, sus beneficios y en qué casos conviene usarlos.
1. Desinfectantes a base de cloro
El cloro es uno de los desinfectantes más utilizados gracias a su eficacia para eliminar microorganismos en superficies y agua. Es ideal para limpiar baños, cocinas y áreas comunes de alto tránsito. Se recomienda diluirlo correctamente para evitar daños en superficies y garantizar un uso seguro.
2. Desinfectantes con amonios cuaternarios (Quats)
Estos productos son muy usados en instituciones, hospitales y oficinas por su acción prolongada. Tienen la ventaja de ser menos corrosivos que el cloro y son compatibles con diferentes tipos de superficies. Además, no dejan olores fuertes y resultan prácticos para la limpieza diaria.
3. Alcohol al 70%
El alcohol etílico o isopropílico al 70% es uno de los desinfectantes más rápidos y efectivos contra virus y bacterias. Es muy usado en manos, objetos pequeños, teclados, celulares y superficies que requieren una limpieza frecuente. Su desventaja es que se evapora rápido y no ofrece efecto residual.
4. Desinfectantes naturales
Existen alternativas como el vinagre, aceites esenciales (ej. árbol de té, eucalipto) o extractos cítricos, que aportan propiedades antibacterianas y son más amigables con el medio ambiente. Aunque no sustituyen a los desinfectantes químicos en áreas críticas, son útiles para limpiezas ligeras en el hogar.
5. Desinfectantes en aerosol y multipropósito
Son prácticos para desinfectar de manera rápida escritorios, manijas, muebles y textiles. Además, muchos vienen con fragancias que dejan un aroma agradable después de limpiar.
Consejos para elegir el mejor desinfectante
Usa guantes y ventilación adecuada para proteger tu salud.
Define el tipo de superficie que vas a limpiar.
Revisa la concentración recomendada por el fabricante.
Prioriza desinfectantes certificados que cumplan con normas de calidad.
